No cabe la menor duda de que los seres humanos somos criaturas especialmente dotadas para el aprendizaje. Comenzamos a aprender desde que nacemos y no dejamos de hacerlo a lo largo de toda nuestra vida. Muchos de nuestros aprendizajes son especialmente importantes, ya que nos permiten ganarnos la vida honestamente, cuidar de nuestra salud o desenvolvernos en la sociedad de una forma apropiada. Sigue leyendo
autodesarrollo
Los venenos mentales

La mente, al igual que el cuerpo, puede recibir nutrientes apropiados o bien recibir lo que podríamos denominar «venenos», en este caso «venenos mentales». Un veneno mental es un contenido «psicotóxico» que afecta a nuestro modelo mental, en muchos casos de forma permanente y, sobro todo, lo que es más grave, sin que nos demos cuenta de ello.
Recordemos que un modelo mental es esa especie de mapa interno que permite comprender lo que sucede en el mundo y nos ayuda a responder frente a los retos que se nos presentan. Se encuentran conformados por diferentes creencias psicológicas, las cuales serán las responsables del funcionamiento de dicho modelo. Una creencia es una estructura psicológica que se toma como cierta, aunque realmente no lo sea. Cada persona tiene sus propias creencias, la mayoría de las veces funcionan de forma no consciente, y son las que en muchas ocasiones condicionan nuestras conductas. Sigue leyendo
La vida inventada
La mayoría de las personas suelen tener muy claro la diferencia entre la realidad y la ficción. Sin embargo, a poco que analicemos este asunto con algo más de profundidad, nos daremos cuenta de que dicha cuestión no resulta tan sencilla. Incluso es posible que comencemos a sentir que algunas de nuestras creencias más básicas se tambalean. Sigue leyendo
Ventajas de entrenar a Nivel de Trance
Durante el entrenamiento sofrodynámico, una de las primeras cosas que se enseñan de forma práctica es el acceso a un nivel especial de consciencia al que llamamos Nivel de Trance.
Llamamos Nivel de Trance a esa franja de consciencia en la que existen predominios de ondas cerebrales lentas, alfa y zeta. Esta experiencia se puede conseguir de muchas maneras, pero en el Entrenamiento en Sofrodynamia® utilizamos para ello las llamadas Técnicas de Inducción. Sigue leyendo
¡Dios mio, que torpe soy!
Decía Sócrates (de esto hace unos dos mil cuatrocientos años), que cuando queremos saber de gimnasia le preguntamos al Maestro en este arte, pues es él quien sabe de aquello y es quien nos puede orientar sabiamente, y no hemos de preguntar a cualquier persona que encontremos en la plaza pública, porque sus opiniones al respecto no tendrán el mismo valor. Sigue leyendo
Los autocuidados en Sofrodynamia®
No cabe duda que las personas que se cuidan física, mental y espiritualmente viven mejor y más felices que quienes no lo hacen, pero habría que señalar que es diferente asumir el protagonismo de proporcionarse dichos cuidados de esperar que otros lo hagan por ti.
El proceso de maduración humana lleva consigo la exigencia de aprender a satisfacer nuestras necesidades, físicas, emocionales, afectivas, etc., así como también la habilidad necesaria para saber aplicarnos los autocuidados necesarios.
Entendemos como autocuidado todas aquellas actividades o conductas que los individuos realizan para el mantenimiento de su propia salud y bienestar.
Aunque sea algo que hacemos para nosotros mismos es conveniente recordar que, de forma indirecta, también tendrá repercusiones beneficiosas sobre los demás.
En el caso particular de las personas que, por trabajo o por circunstancias familiares, cuidan de otros, se hace especialmente necesario que aprendan a cuidar de ellos mismos, ya que se ha demostrado que el “contagio emocional” que surge en estas relaciones fruto de la interacción entre el cuidador y la persona receptora de los cuidados, da lugar a repercusiones desfavorables para la salud del cuidador.
Para avanzar en el aprendizaje del autocuidado desde el punto de vista de la Sofrodynamia®, proponemos adquirir una serie de conocimientos sobre nuestro mundo interior, así como alcanzar el dominio de ciertas herramientas prácticas, como por ejemplo:
1) Adquirir un modelo mental más saludable
2) Mejorar y armonizar la consciencia de la corporalidad, para detectar signos precoces de afectación y aplicar estrategias correctoras
3) Disponer de un correcto patrón respiratorio que nos sirve, entre otras muchas cosas, para amortiguar las consecuencias del estrés y serenar la mente
4) aprender a comer bien, a dormir bien, a tener paz interior y a sonreír.
5) Una ineludible porción de sentido común
La queja limitante y la queja asertiva
La queja es una expresión frecuente cuando sentimos que alguien nos trata mal o que en la vida suceden cosas que creemos que no nos merecemos.
Habitualmente la consideramos como una expresión normal, porque se piensa que si las cosas son malas o injustas, al menos, nos queda el derecho al pataleo. En ese sentido, la queja, es la expresión de una cierta insatisfacción o desacuerdo, ya que nos quejamos cuando pensamos que no recibimos lo que creemos justo. Sigue leyendo
Propósitos saludables para el 2015
Cada comienzo de año parece que fuese el momento más apropiado para formular los nuevos propósitos que, con demasiada frecuencia, volverán a repetirse al año siguiente, pues muchos de ellos no se habrán cumplido.
Unas veces por pereza, otras por falta de tiempo, otras veces por circunstancias externas, el hecho es que no suelen faltar buenas razones para decirnos cada 31 de diciembre que de este año no pasa que…
Bueno, sea como fuere, lo suyo es volverlo a intentar, con la esperanza de que en algún momento se hagan realidad.
Para quienes tiene muy claro sus nuevos propósito, simplemente, desearles ánimo, firmeza y constancia, a ver si este año de verdad se cumplen.
Para los que no lo tienen claro, me gustaría aportarles unas cuantas ideas sencillas que, sobre todo, tienen la finalidad de contribuir a una vida más saludable y, gracias a ello, también a una vida más feliz.
Si recordamos los pilares tradicionales de nuestra salud, la alimentación, el ejercicio, y el equilibrio mental y emocional, no cabe duda de que encontramos una interesante fuente de inspiración para nuestros propósitos.
Pero a estos principios tradicionales yo añadiría un par de pilares más: las buenas compañías y los suplementos nutricionales apropiados.
Con estos ingredientes, os propongo el siguiente listado de propósitos para 2015:
1.- Cuidar y mejorar nuestra alimentación, eligiendo productos saludables y consumiéndolos con alegría y agrado, disfrutando del placer de disponer de dichos productos y compartir nuestra mesa con nuestros amigos y seres queridos. Recuerda que tanto nutre lo material como lo afectivo.
2.- Buscar momentos para realizar un ejercicio físico moderado y de acuerdo a nuestra edad y condición. No es necesario prepararse para las olimpiadas. A veces es suficiente con bajarse una parada antes del autobús o aparcar el coche un poco más lejos del destino al que queremos llegar.
3.- Hacer de nuestra mente nuestro mejor amigo. Dejar de transportar la pesada losa del pasado y aprender a amar nuestro lado oscuro tanto como el luminoso. Para ello habremos de buscar momentos para el silencio, la meditación y el contacto con nuestro interior. Si no sabes como hacerlo, este año te ofrece la oportunidad de aprenderlo. Hay muchas opciones disponibles para ello.
4.- Procura disfrutar de buenas compañías. Es cierto que existen lugares donde no las elegimos, pero en todo aquello que esté en nuestra mano procuraremos buscar las personas y los ambientes más nutricios, así como a quienes nos ayuden a desarrollar lo mejor de nosotros mismos.
5.- Cumplir años es lo mejor que nos puede pasar porque significa que seguimos vivos. Pero para amortiguar lo que el envejecimiento natural trae consigo, así como para otras muchas enfermedades, podemos acudir a los nutracéuticos y a los suplementos nutricionales apropiados. Muchos de ellos marcan la diferencia entre un estado más o menos saludables. Es conveniente elegir el apropiado para cada persona en función de su edad y de sus predisposiciones patológicas, y para ello también puedes encontrar el consejo profesional apropiado.
Seguir estas cinco propuestas es aumentar la salud y mejorar nuestra vida. Si te parece bien puedes intentar seguirlas, en caso contrario, no le hagas caso.
¡Que el 2015 nos traiga toda la felicidad que anhelamos!
¿Problemas o dificultades?
Me resulto curioso cuando hace años escuché decir a Lama Gangchen Rimpoché que la primera palabra que había aprendido al venir a occidente fue la palabra “problema”.
Cada uno que se acerca a mí me dice, “Lama, tengo un problema”- comentaba Rimpoché, mientras sonreía.
Me resultó extraño comprobar como los occidentales, con su alto nivel de vida, sentían que tenían muchos problemas- continuó diciendo.
No había reparado hasta entonces en este hecho, pero lo cierto es que a partir de fijarme en ello un poco más, no pude sino constatar cuánta razón tenía Lama Gangchen. Sigue leyendo
El arte de dar significados
En el mundo ocurren cosas ante las cuales tratamos de crear nuestras propias comprensiones para poder ajustar las respuestas de la lo mejor manera posible. Eso quiere decir que, ante cada hecho que sucede, nosotros le atribuimos un significado, lo cual nos permite darle una interpretación que nos ayuda a entender lo que pasa y a responder lo más apropiadamente que podamos.
Pero el asunto es que, ante cada acontecimiento, no existe un significado único, verdadero y objetivo, sino que cada persona construirá el suyo propio. Por eso vemos el mundo de una forma tan diferente unos de otros. No vemos el mundo como es sino como nos “parece” que es.
Dicho de otro modo, cada acontecimiento tendrá tantas significaciones como las que le quieran atribuir las diferentes personas implicadas en el mismo. Esto es una obviedad, pero muchos no reparan en ello y creen que su interpretación de las cosas es la única y verdadera, lo cual, como puede deducirse, causa más problemas que beneficios.
Ciertamente, los seres humanos somos “constructores” de significados, ya que, en función de nuestro modelo del mundo, un acontecimiento querrá decir para nosotros una cosa y, sin embargo, para las demás personas significará otra cosa diferente. Porque los significados que atribuimos a cada acontecimiento no son dados al azar, sino que se encuentran condicionados por nuestras creencias, pensamientos, emociones, etc.
El hecho de dar significado a lo que sucede puede servirnos para crecer, y entonces decimos que la significación es potenciadora. Pero también puede llevarnos al estancamiento o incluso al sufrimiento, en cuyo caso decimos que es una significación limitante.
Cuando somos capaces de construir significaciones potenciadoras incrementamos, también, nuestra capacidad para establecer conductas resilientes. Es decir, el hecho de ser capaces de fabricar “buenos significados” nos hace resistir mejor la adversidad cuando esta se presenta. Al contrario sucede si nuestro modo de dar significados a los acontecimientos es predominantemente limitante. Entonces nuestra capacidad para afrontar la adversidad, disminuye, es decir, seremos menos risilientes.
Pero la mayoría de las veces no somos conscientes del modo en el que atribuimos significados a los acontecimientos. Como se indicó anteriormente, normalmente lo hacemos en función de nuestro propio “modelo del mundo”, es decir, según la peculiar manera que tenemos para interpretar la realidad. Esta depende de nuestra capacidad sensorial, de nuestro sistema de creencias, del tipo de experiencias del pasado y el modo en el que las hemos etiquetado, así como de las expectativas que hemos generado hacia el futuro.
Si nos referimos a nuestra capacidad sensorial, ésta, a su vez, se encuentra matizada por la agudeza de nuestros sentidos, así como por el llamado “patrón de reconocimiento” que es la capacidad que tenemos para reconocer y discriminar entre distintos estímulos. También dependerá del modo en el que focalizamos nuestra atención así como del estado emocional que tengamos en esos momentos.
Si tomamos en cuenta lo explicado y añadimos que aquello que recordamos no constituye una reconstrucción exacta del hecho acontecido, sino que es una nueva recreación por parte del sujeto en la que se eliminan algunos aspectos y se aportan otros inexistentes, hemos de concluir que toda información acerca de cualquier objeto es siempre relativa, es decir, cambiará en función de quien observe dicho objeto y también desde donde lo observe.
Tomando como base todo lo anterior, podríamos deducir que una buena estrategia para mejorar nuestra vida sería la de aprender a dar significados potenciadores a los acontecimientos nuevos, así como aprender a resignificar, volver a dar significado, los antiguos.
Para hacernos más resistentes a las contrariedades propias de la vida es muy importante resignificar potenciadoramente nuestra propia historia personal. Porque dicha estrategia posee un gran poder transformador de nuestro mundo interior y un gran valor terapéutico en general.
Resignificar nuestra historia personal no tiene nada que ver con perseguir los supuestos traumas infantiles, sino con desarrollar, desde el presente, una manera más potenciadora de abordar los acontecimientos pasados y actuales, así como una forma de generar expectativas apropiadas orientadas hacia el futuro.
