Ser Respiración

Ser Respiración

ser respiraciónUna de las herramientas más importantes del entrenamiento sofrodynámico es, sin duda, la respiración.

Con frecuencia, suelo decir a los alumnos que, si sólo pudiera explicar una sola cosa de todas las que comentamos durante un taller de Sofrodynamia®, necesariamente elegiría la respiración.

Y esto es así porque a partir de ella podemos construir todo lo demás, pero sin una respiración armónica y fluida difícilmente avanzaremos en lo que se refiere a la salud y al desarrollo humano.

Dentro del entrenamiento sofrodynámico, la práctica de la respiración consciente posee, pues, una especial relevancia, y se distinguen cuatro niveles diferentes en su aprendizaje.

El primero de ellos se refiere a la toma de consciencia y a la identificación del Patrón Respiratorio Personal, con la posterior eliminación de los bloqueos detectados.

El segundo, está dedicado a expandir la respiración a todo el cuerpo para sentir que, si bien ventilamos con los pulmones, la verdadera respiración es un fenómeno global.

En el tercer nivel el alumno será capaz de proyectar su respiración hacia cualquier parte del cuerpo y focalizarla en esa zona. Aquí existe ya un mayor control de la técnica respiratoria.

Y, finalmente, llegamos al último nivel, pasamos de respirar como fenómeno psicofisiológico a “Ser Respiración”, lo cual inaugura un aspecto espiritual de la misma. De esto último me gustaría comentar algunas cosas.

Conseguimos acceder a este punto cuando somos capaces de gestionar la respiración con un cierto nivel de fluidez. A partir de estos momentos es posible trascender dicha técnica para que aparezca el “arte de respirar”. Es algo así como olvidar lo aprendido para, simplemente, dejarnos respirar.

Suelo decirle a los alumnos “déjate respirar, porque tu respiración sabe qué hacer”, y “trata de respirar como si todo tú fueses respiración, como si la respiración te respirase, como si todo el universo respirase en ti”.

Muchos se preguntan, ¿qué es eso de dejarse respirar?

Dejarse respirar significa ser permeables a la respiración y no ofrecer obstáculos. Es dejarse inundar por la fuerza y el ritmo vital de la respiración como algo que unifica  las distintas esferas del ser.

Es algo así como armonizarse con el universo, accediendo a comprensiones más trascendentes, las cuales, muchas veces, tenemos dificultad en explicarlas o en trasmitirlas con palabras comunes, porque “Ser Respiración” es una experiencia radicalmente profunda y no una mera conceptualización.

Ser respiración es algo que aparece de forma espontánea cuando hemos dedicado un tiempo suficiente a practicar la respiración conscientemente, por tanto, es un tipo de “experiencia emergente”, es decir, aquellas que aparecen sin que podamos saber cuándo. Nuestra tarea al respecto consiste en estar preparados para que lo que haya de suceder, suceda. Me recuerda a lo que se decía en un cuento de Tony de Mello, “no podemos hacer nada para que amanezca, pero si podemos tratar de que nos pille despiertos”.

Llegar a “Ser Respiración” constituye, pues, uno de los mejores regalos que podríamos hacernos a nosotros mismos y a quienes nos rodean, porque es la clave para facilitar el encuentro más profundo con nosotros mismos y con los demás.

Desarrollar el potencial, un camino a la curación

Desarrollar el potencial, un camino a la curación

descubrir nuestro potencial como parte de la curaciónMe encanta volver a escuchar de vez en cuando un texto de Facundo Cabral que se titula ”Usted no está deprimido, está distraído”. El autor expone una visión especialmente positiva de lo que somos los seres humanos y de toda la belleza que nos rodea, y de como la depresión es un estado que aparece porque nos distraemos de toda esa verdadera realidad y nos enfocamos en otros asuntos. Suelo aconsejar a muchas personas que lo escuchen. El video es posible hallarlo en internet.

Y me gusta recordar dicho texto para que no se me olvide lo que en él se dice, sobre todo cuando me encuentro inmerso en la vorágine de cada día, en esos momentos en los que corremos el riesgo de desconectarnos de nuestro interior y en los que perdemos de vista algo especialmente importante, saber quienes somos realmente. Sigue leyendo

Tres consejos para desarrollar el potencial

Tres consejos para desarrollar el potencial

res consejos para desarrollar el potencialSeguro que muchas personas, cuando hayan leído el título habrán pensado: “¿sólo tres consejos? ¡Vaya!, los decálogos están de moda. Sería mucho mejor que nos dieran diez consejos, o tal vez doce… ¡por qué no!”

Pues la verdad es que podían ser muchos más, porque el tema de desarrollar nuestro potencial es tan amplio que, puestos a dar consejos, el número tres nos parecerá escaso.

En mi defensa diré que los tres que voy a dar son tan sumamente importantes que, si los sigues,  los demás vendrán por añadidura.

Ahí va el primero.

 

1.- Descubre tu pasión y síguela.

Pocas cosas hay tan importante como guardar fidelidad a nuestro propio camino. Y somos fieles cuando seguimos aquello que amamos, aquello que nos hace únicos y diferentes, aquello donde podemos brillar y aportar al mundo nuestro granito de arena.

Y hacemos eso cuando descubrimos y seguimos nuestra pasión.

¿Que qué es una pasión? Pues si eres capaz de darte cuenta de cuales son tus cualidades, tus talentos y, además, descubre que cuando conectas con alguno de ellos disfrutas de manera especial, podría decirse que te estás aproximando mucho a tu pasión.

Nuestra pasión, por tanto, se parece a una suma de cualidad + disfrute.

Preguntarse que cómo sabrás que es tu pasión, tiene una respuesta tan obvia como si te preguntases “¿cómo sabré que no tengo hambre? o ¿de que modo sabré que estoy contento?

¡Lo sabes y punto!

 

2.- Fomenta aquellas cosas que sean inspiradoras.

Busca aquello que te inspira en la vida, aquello que te hace ser mejor y que te conecta con los aspectos más elevados de tu existencia.

Y, sobre todo, no olvides que tenemos el compromiso de tratar de servir de inspiración a otras personas.

Por tanto, cultivar todo aquello que nos inspira al tiempo que tratamos de ser inspirador para otros será una tarea especialmente importante que no deberíamos obviar.

 

3.- Cultiva la creatividad.

Seguro que ya hay muchas cosas que estás haciendo bien. Pero, ¿podrías hacerlas mejor?, o también ¿podría hacerlas igual de bien siguiendo otro camino?

Explorar nuevas rutas es la tarea del buscador. Transitar por nuestro propio camino suele ser más comprometido, creativo y arriesgado que hacerlo por donde todo el mundo.

Qué puedes equivocarte, ¡pues posiblemente!

Pero, recuerda que el camino de la creatividad está esperando a quien osa traspasar los límites habituales y confortables de lo ya conocido.

Nunca el temeroso llegó a ser creativo.

Y, tal vez, el mayor acto creativo sea redescubrirte a ti mismo en todo tu esplendor, para llegar a lucir tan brillante como puedas.

Ser creativo es atreverse a cantar tu propia canción.

 

Espero que después de leer estos tres puntos no te siga pareciendo que habría que haber puesto muchos más, porque en este trío se encierran parte de los grandes retos a los que deberíamos dar respuestas en nuestra vida.

Los vínculos afectivos externos

Los vínculos afectivos externos

vinculos afectivos externosNingún ser humano en el momento de nacer es capaz de sobrevivir por sí mismo sin ayuda de los demás. Vamos creciendo y madurando gracias a que somos nutridos y cuidados por la familia y por el grupo social, tanto en la dimensión biológica como en la afectiva.

Aristóteles dijo que somos “animales racionales”, aunque según parece hoy día a tenor de las últimas investigaciones, somos seres más profundamente emocionales que otra cosa y, por tanto, necesitamos de la sana relación afectiva con otros seres para desarrollarnos con plenitud. Dicho de otro modo, necesitamos crear saludables vínculos afectivos.

Según la RAE, un vínculo es  una “unión o atadura de una persona o cosa con  otra”, y si nos referimos a los vínculos emocionales, podríamos decir que son los lazos afectivos que se establecen entre una persona y otro objeto, sea éste persona, animal o cosa.

No ha de extrañarnos esto último, porque es bien sabido que se puede establecer fuertes vínculos emocionales con una mascota o con un objeto cargado simbólicamente de un significado especial, como por ejemplo un reloj de nuestro padre o una carta de una persona querida.

A pesar de lo anterior, los vínculos que más nos interesa destacar, debido a su importancia en el campo de la salud, ya que pueden llegar a ser altamente curativos, son los que se establecen entre unas personas y otras.

Definimos, pues, un Vínculo Afectivo Externo (VAE) como la relación emocional que se establece entre diferentes personas o grupos, más allá de los lazos familiares.

Según sabemos hoy día que un VAE es un elemento fundamental que permite incrementar las actitudes resilientes. Para que dicho VAE nos proporcione ayuda y soporte en los momentos difíciles ha de ser suficientemente significativo. No vale cualquier vínculo.

En general, se dice que un vínculo puede ser potenciador, neutro o limitante. Un VAE es limitante cuando dificulta o impide nuestro desarrollo. Neutro, si es una relación prescindible que no interfiere en nada en ninguno de los sentidos. Pero los VAE realmente interesante son los potenciadores, es decir, aquellos que nos ayudan a crecer y a desarrollarnos, como por ejemplo, los que se establecen entre los miembros de los “grupos nutricios”, o las redes de apoyo comunitario, o la relación entre maestro-discípulo, entre otros.

Un VAE puede ser también individual o grupal, según se establezca con una sola persona o con un grupo, y nos provee de una persona o un grupo a los que acudir en los momentos de dificultad.

Hoy día sabemos que poder contar con personas significativas fuera de la familia favorece la manifestación de comportamientos resilientes cuando en la propia familia se viven circunstancias adversas.

La importancia de estos vínculos radica en el afecto que genera entre los miembros, lo cual es la base de una estabilidad emocional, de una sana autoestima y genera un importante número de beneficios que surgen a partir de sentirse protegidos, comprendidos y aceptados.

Es importante, pues, promover los VAE, es decir, las sanas relaciones afectivas más allá del ámbito familiar, tanto individual como grupalmente, de ahí la importancia de contar con los llamados “grupos nutricios” (ver post al respecto), así como de cualquier soporte individual o grupal que nos haga crecer como seres humanos.

 

 

A propósito del despertar

A propósito del despertar

a propósito del despertarDecía nuestro insigne poeta Antonio Machado, “Tras el dormir y el soñar, lo más importante es despertar”.  Hay quien piensa que dicha frase es una obviedad, porque después de un buen sueño, qué cosa mejor que despertarse.

Pero lo más probable es que no se estuviese refiriendo al hecho fisiológico y cotidiano de levantarse de la cama después de haber dormido, sino que, a poco que vayamos más allá de la  mera literalidad, lo cierto es que nos deja entrever un significado bien distinto.

¿A qué despertar se podría estar refiriendo Machado?

Una mente ordinaria suele encontrarse presa de sus propios errores y limitaciones. A este estado mental lo llamamos mente dormida, para diferenciarlo de otro estado bien distinto que es el de la mente despierta, un estado mental más lúcido, nítido, claro y brillante. Tal vez el poeta nos esté proponiendo salir del letargo y la inercia de la mente ordinaria para vivir nuestra vida de forma “despierta”.

Puede que nos extrañe esta propuesta de Machado, ya que, por lo general, en nuestro medio cultural, la información acerca del despertar nos ha venido de la mano de las diferentes disciplinas orientales que desde hace unos años se han expandido por occidente.

Tal vez por esta razón, es frecuente que muchas personas piensen que eso del despertar es algo lejano, algo relacionado con el budismo, con el yoga, con el taoísmo o con cualquier otra doctrina similar. Que eso del despertar tiene poco que ver con las personas que viven en occidente en el siglo XXI.

Nada más lejos de la realidad, porque el proceso de despertar es un asunto específicamente humano y, por tanto, universal. No tiene ni tiempo ni frontera.

Todos estamos llamados a despertar, es decir, todos estamos llamados a salir de nuestro letargo y a perfeccionarnos por el camino evolutivo propio de nuestra especie, el del desarrollo de nuestra mente y de nuestra consciencia.

Etimológicamente la palabra Buda, significa “el despierto”, el que ha salido del sueño de los engaños mentales. Se dice que todos podemos llegar a ser un Buda porque en nuestro interior, más o menos velado por los errores de la mente, existen las semillas de la budeidad, o lo que es lo  mismo, las semillas del despertar.

Así que, según parece, necesitamos asemejarnos a un  buen jardinero que cuida las semillas para que algún día florezcan.

Optar por el camino del despertar no es, en modo alguno, una elección extravagante, ni lejana, ni una actividad narcisista por parte de aquellos que dedican su tiempo a contemplar su propio ombligo, ni tampoco es una elección meramente individualista.

Despertar, es una tarea personal pero no excluyente, ya que es a través de la propia lucidez mental que podremos beneficiar más y mejor al mayor número de seres posibles.

Comprometerse con el despertar constituye la apuesta más solidaria, entendida desde el punto de vista de la evolución global de la especie, que podríamos abordar en la vida.

Dicen las enseñanzas tradicionales que un Buda  podrá mostrarte el camino, pero que no puede despertar por ti. Por tanto, nadie podrá excusarnos del trabajo que hemos de realizar por nosotros mismos. En esta tarea no hay suplentes. He aquí el esfuerzo y el compromiso que hemos de asumir para alcanzar el estado deseado de una mente despierta.

 

Valor y coraje

Valor y coraje

valor y coraje1Aspirar a desarrollar tus potencialidades mediante la práctica y el entrenamiento de la mente no puede decirse que sea un camino fácil ni cómodo, pero sí se puede afirmar  con total rotundidad que es una elección que merece la pena. Sobre todo si aspiras a ser feliz.

Dicha elección está abierta a cualquier persona, pero sólo los espíritus más valientes y luchadores son los que generan la determinación necesaria para aceptar los compromisos que todo trabajo de desarrollo humano lleva consigo.

Hay un par de cualidades especialmente importantes para quienes eligen este camino, el valor y el coraje.

Decimos que una persona es valerosa cuando es capaz de enfrentarse a las situaciones arriesgadas o difíciles que la vida nos trae cada día, mientras que utilizamos el término coraje para referirnos a la determinación con la que se enfrenta a un peligro o una dificultad.

Hemos de tener presente que la valentía y el coraje son cualidades que tienen la virtud de transformar a personas corrientes en seres extraordinarios, capaces de las más importantes proezas.

Pero tener valor es distinto a no tener miedo. Porque quien no tiene miedo puede llegar a ser un temerario y eso, a veces, entorpece más que ayuda.

El miedo es una emoción básica que cumple una función muy importante para la conservación de la vida en diferentes especies. Si aprendemos su utilidad, podremos sacarle el partido necesario sin sufrir las limitaciones que con frecuencia aparecen en quienes lo padecen. Hacerse amigo de nuestros miedos es una de las vías para incrementar el valor y el coraje.

Porque un valiente es aquel que hace lo que debe hacer a pesar de que tenga miedo y, a veces, tiemble.

Tener valor y coraje se relaciona con la capacidad que poseemos los seres humanos para correr riesgos, es decir, para salir más allá de nuestra zona de comodidad y confort, y para abrirnos a la posibilidad de experimentar nuevas situaciones vitales.

Esta actitud ha sido el motor que ha hecho posible muchos de los logros de los seres humanos a lo largo del camino evolutivo. Si no hubiésemos traspasados nuestros límites de seguridad, todavía permaneceríamos en las cavernas. Por tanto, ser capaz de correr riesgos es fundamental para nuestro desarrollo como individuo y como especie.

También es importante aprender a confiar en nuestras propias posibilidades, es decir, afirmar “yo soy capaz”, y a partir de ahí generar el coraje necesario para dar respuestas a nuestros retos vitales.

Quien posee el valor y coraje necesario es quien asume la responsabilidad de sus actos y no huye cuando hay que dar la cara. Esto tiene mucho que ver con lo que llamamos tener fuerza de ánimo. Te has preguntado alguna vez de dónde surge tu fuerza de ánimo. Es algo interesante que debieras explorar.

Hay quienes creen que el antídoto del miedo es el valor, pero eso no es cierto.El antídoto del miedo no es el valor, ya que puedes ser valiente y tener miedo. El verdadero antídoto del miedo es el amor, porque allí donde hay amor no hay espacio para el miedo.

¿Cómo harás para incrementar el valor y el amor en tu vida?

 

Sobre la perseverancia

Sobre la perseverancia

perseveranciaTodos anhelamos encontrarnos bien y ser felices. Para ello emprendemos el camino del desarrollo humano, pero hemos de tener presente que este viaje será largo, ya que dicha tarea  puede durar toda la vida.

Durante todo ese tiempo, es posible que aparezcan momentos de bajón, momentos en los que nos sentimos cansados, desfallecidos, a punto de abandonar o que perdemos la visión de nuestras metas.

En otras ocasiones aparecerá la impaciencia, la cual se caracteriza por hacer estragos en nuestra motivación, fomentando la creencia de que debemos obtener rápidamente aquello que deseamos, y si no es así nos sentimos frustrados o incluso desesperados.

En estos momentos difíciles y de dudas, es donde necesitamos que surja una capacidad de nuestra consciencia para mantenernos en el camino correcto, a pesar de las dificultades que podamos encontrar. La llamamos perseverancia.

Se dice que ella, la perseverancia, es la madre de todos los frutos, porque cualquier talento que poseamos, si carecemos de dicha virtud, difícilmente llegará a desarrollarse.

Pero recordemos su significado, perseverar es “la constancia, firmeza o tesón, en la realización de algo”. Significa, pues, la capacidad para perseguir nuestros objetivos con empeño y sin desfallecer.

Se encuentra relacionada con el espíritu de lucha y con  la capacidad de superación. Muchas biografías exitosas han sido fruto de la combinación del talento con la perseverancia. Recordemos que Thomas Edison necesito probar miles de sustancias antes de encontrar la más adecuada para el filamento de la bombilla. Fue él quien afirmó que «el genio es un 99% transpiración y un 1% inspiración”. Por otro lado, el que llegó a ser uno de los presidentes más famosos de Estados Unidos, Abraham Lincoln,  perdió seis elecciones y fracasó en dos negocios antes de llegar a ocupar la presidencia de la nación.

Pero ser perseverantes, sin más, puede ser peligroso porque podemos encontrarnos con una dificultad que debemos solventar, la de saber diferenciar cuándo perseverar y cuándo no. Para ello necesitaremos discriminar nítidamente entre la sana perseverancia y la limitante obstinación que nos crea tantos problemas.

Desde el punto de vista sofrodynámico, para ser buenos “perseveradores”, además de la consciencia discriminativa que nos alerta sobre la insana obstinación, hemos de tener en cuenta que necesitamos estar bien enraizados, es decir, “nutrir” aquello que nos mantiene en la acción.

También es importante estar bien alineados, lo que significa dar sentido a lo que hacemos, porque somos mejores perseverantes cuando elegimos nuestra meta voluntariamente, la consideramos importante, disfrutamos en el camino y encontramos el modo de hacer atractiva e interesante nuestra tarea.

Para esto último, resulta especialmente importante el centramiento, es decir, que nuestra acción se encuentre conectada con nuestro Centro Vital, con aquello que consideramos esencial en nuestra vida.

Para finalizar, recuerda que hay “buenos iniciadores” y “buenos mantenedores”. Lo realmente interesante es disponer de estas dos habilidades a la vez, pero no siempre es posible. Los primeros son personas capaces de poner en marcha cualquier proyecto, pero al poco tiempo, cuando su entusiasmo decae, dejan de interesarse por él y cambian a otra cosa. Los segundos, son quienes suelen conseguir sus logros, ya que son aquellos que perseveran y son capaces de mantenerse en la acción a lo largo del tiempo y superando los obstáculos.

Por tanto, saber comenzar algo es importante, pero saber como mantenerlo a lo largo del tiempo es lo que nos conducirá al éxito deseado.

 

 

Capacidad de superación

Capacidad de superación

capacidad de superaciónDice un proverbio ruso, “caerse es posible, levantarse obligatorio”.

¡Que bueno sería para nosotros aplicarlo en nuestra vida! Porque en ciertas ocasiones nos suceden cosas que podríamos calificar como terribles, pero los seres humanos poseemos una increíble y fascinante capacidad para superarnos, es decir, para levantarnos después de habernos caído.

La capacidad de superación es el distintivo principal de los luchadores.

Esta energía que nos impulsa a superar obstáculos y adversidades se encuentra relacionada con una cierta dosis de inconformismo que hace que nos rebelemos contra el hecho de sufrir pasivamente un destino que no nos gusta.

El inconformismo puede ser una gran ayuda o una gran limitación. Dependerá de cómo se gestione en cada momento.

Por un lado, nos impulsa hacia la superación, ya que no sólo está presente cuando las cosas salen mal, sino también cuando las cosas salen bien, porque en ese caso nos plantearemos el reto de hacer de forma excelente aquello que ya hacíamos suficientemente bien.

Pero, como dije antes, deberíamos tener en cuenta que si no gestionamos nuestro inconformismo de manera apropiada, puede que no nos encontremos satisfecho con nada, y eso es más una limitación que una ayuda.

Así que, una interesante pregunta para contestar sería, ¿cómo ser capaz de gestionar nuestro inconformismo y rebeldía de forma adecuada?

La capacidad de superación también se relaciona con atreverse a superar los propios límites, que en muchas ocasiones son autoimpuestos. Una cierta dosis de osadía será necesaria para dicha tarea.

Tener capacidad de superación es lo que nos permite hacer frente a los eventos negativos gracias a nuestro espíritu de lucha. Obviamente, los aspectos anteriores, se encuentran muy relacionados con un  aspecto fundamental en nuestra vida, el desarrollo de la resiliencia.

Existen algunos consejos que nos pueden ayudar a desarrollar una mayor capacidad de superación.

 

CONSEJOS SOFRODYNÁMICOS PARA DESARROLLAR LA CAPACIDAD DE SUPERACIÓN

1.- Trata de conocer tus puntos fuertes, para recurrir a ellos cuando sea necesario.

2.- Investiga y acepta tus puntos débiles, ya que estos son lugares por donde puedes crecer.

3.- Procura disponer de una cierta metodología potenciadora sobre el Mundo Interior y sus procesos.

4.- Si no te sientes capaz de resolver algo, aprende a pedir ayuda cuando sea necesario.

5.- El pasado es un gran almacén de recursos. Utilízalo para aprender y no para machacarte.

6.- Mantente conectado con: a) Lo que te nutre (Enraizamiento); b) Con tus metas y logros en el camino (Alineamiento); c) Con tu Centro vital (Centramiento)

7) Procura reencuadrar cada adversidad desde un marco de aprendizaje (¿qué aprendes de cada fracaso?)

8) Utiliza lo inesperado para seguir creciendo. Hay en ello una gran potencialidad.

9) Procura estar atento a las “pequeñas recompensas del camino”.

10) Toma cada adversidad, grande o pequeña, como parte de tu entrenamiento, ya que superar obstáculos cotidianos te facilitará poder hacer frente a obstáculos mayores.

 

La importancia de disfrutar

La importancia de disfrutar

la importancia de disfrutarCuando he conocido personas a las que he atribuido un alto nivel de desarrollo espiritual o que he considerado como maestros, una de las cosas que más me ha llamado la atención no han sido sus elevados conocimientos,  ni su claridad mental, ni la talla de su presencia, sino su capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, para sonreír con lo simple y para crear armonía a su alrededor con su sonrisa.

Según parece, disfrutar es uno de los rasgos característicos de las personas desarrolladas, y posee tantas repercusiones provechosas que trasciende el propio ámbito de lo individual para proyectarse hacia lo colectivo, porque cada vez que disfrutamos, de alguna manera, ayudamos también a transformar los ambientes de forma positiva.

Las personas que saben disfrutar transmiten alegría y bienestar a su alrededor y,eso, en mundo como el nuestro lleno de estrés y tensiones, es algo bastante valioso.

Podríamos decir que disfrutar de las cosas es una sana capacidad de la que disponemos los seres humanos, y gracias a la cual es posible sentir placer o alegría con aquello que nos acontece en nuestra vida diaria, por muy nimio   o insignificante que esto pudiera parecer.

Internamente siento que disfrutar es como saber sacarle el jugo a la vida; como atrapar el momento presente para hacerlo infinito; es como reconocer lo valioso de lo modesto o insignificante, o como dejarse embriagar por el amor que subyace más allá de lo aparente… Disfrutar no sólo es un regalo para nosotros mismos, sino también para los demás

En cierto modo, disfrutar, no es más que ser capaz de sentirnos contentos y felices por lo que somos, por lo que hacemos y por lo que tenemos.

Esto se incrementa cuando además de alegrarnos por el bien propio también somos capaces de hacerlo por lo bueno que le sucede a los demás. Ser capaz de sentir regocijo por el bien ajeno es una auténtica bendición para quien lo percibe  y una manera de incrementar la alegría colectiva.

Disfrutar de la vida es lo contrario de la anhedonia (incapacidad para disfrutar de las cosas), aspecto este que suele acompañar con frecuencia a los cuadros de tipo depresivo. Así que, cuando incrementamos nuestra capacidad para el disfrute, estamos generando uno de los mejores antídotos contra la depresión.

Según parece, disfrutar de la vida, depende más de nuestro propio modelo del mundo para interpretar los acontecimientos que de los factores externos, a pesar de que muchas personas piensan que sólo se puede disfrutar si te suceden cosas agradables y si, además, no ocurre nada negativo.

Sin embargo, la realidad nos muestra que esto no es así. Es posible constatar que existen muchos ejemplos de personas cuya vida ha sido muy difícil y compleja y poseen una alta capacidad para disfrutar, del mismo modo que también disponemos de numerosos ejemplos de lo contrario.

Sea como fuere, parece claro que para poder disfrutar de la vida es muy importante sentirse en paz consigo mismo, porque si te conviertes en tu propio enemigo, ¿cómo podrás ser feliz?

Para perfeccionar el disfrute es fundamental que sepamos gestionar las pequeñas contingencias vitales de un modo apropiado. Recordemos que hay quienes viven las pequeñas contrariedades cotidianas con un alto nivel de dramatismo, y esto les hace sufrir mucho más de lo necesario.

Al arte del disfrute se relaciona con otras capacidades humanas, tales como la capacidad para superar la adversidad, la capacidad de mostrar gratitud o la capacidad para estar conectados con el momento presente.

En referencia a esto último, sabemos que no es posible disfrutar de la vida si estamos anclados en el pasado o angustiados por el futuro, así que lo mejor será dejar que procures que tu pasado no te persiga angustiosamente y que tampoco el futuro te obsesione en demasía.

Algunos estudios han demostrado que existe una correlación positiva entre  quienes son capaces de disfrutar de la vida y la percepción de recibir  apoyo social. Los “grupos nutricios” son un buen ámbito para aprender a disfrutar mejor.

Otros estudios han demostrado que las personas con una mejor capacidad para disfrutar en su juventud tienen una mayor longevidad. Es algo así como que el disfrute te mantiene joven.

Tampoco debemos olvidar que el cuerpo también participa a la hora de generar la sensación de disfrute. Para ello se necesita de una determinada actitud corporal, ya que nuestro cerebro no puede acceder a la experiencia de felicidad cuando nuestro cuerpo dice lo contrario. Hemos de procurar, pues, la congruencia corporal apropiada para percibir las sensaciones de placer mucho más nítidamente.

A nivel neurológico sabemos que cuando disfrutamos de las cosas aumenta la dopamina cerebral, mientras que en situaciones de estrés o depresión, disminuye dicha substancia.

También sabemos que cuando nos encontramos a gusto y sonreímos, se produce un aumento las endorfinas, de la dopamina y una disminución el cortisol. Este perfil hormonal se traduce en un aumento del bienestar y una disminución del estrés.

Parece pues importante aprender a disfrutar de lo cotidiano, porque no sólo produce un bienestar mental sino que es algo muy valioso para nuestra salud propia y para el mejor funcionamiento colectivo.

 

Consejos para aprender a crear futuro

Consejos para aprender a crear futuro

aprender a crear futuroPor mi parte no sería demasiado aventurado decir que, para la mayoría de las personas que conozco, la expresión “crear futuro” les suena bien, les parece seductora y sugerente.

Y cuando he indagado al respecto, he llegado a la conclusión de que es así porque, entre otras cosas, dicha frase permite intuir la posibilidad de generar un futuro más atractivo y más acorde con lo que realmente queremos en la vida, en lugar imaginarnos como sujetos pasivos o como simples víctimas expectantes al albur de los acontecimientos que nos suceden.

Además de lo anterior, también podría afirmar que, según mi experiencia, son muchos los que no se perciben como protagonistas de sus vidas, sino que sienten como si la vida les “pasase por encima” sin poder hacer nada para dirigir su propio destino ni para modular las repercusiones que conlleva cada suceso vital.

Experimentar lo anterior produce una sensación de impotencia y frustración, es como sentirse indefensos ante un futuro incierto.

Y esto es así porque muchas veces olvidamos que, admitiendo la incertidumbre de las cosas, a pesar de ello, ¡es posible aprender a crear futuro!

Porque aprender a crear futuro significa tomar la decisión de llegar a ser los verdaderos protagonistas del “guión” de nuestra vida.

Entonces, en el caso de que hayas elegido ser dicho protagonista o, lo que es lo mismo, crear tu propio futuro, lo primero que deberías de tener en cuenta es que una gran parte de cómo vivirás en el futuro ya se está gestando en el momento presente.

Así que, tomar consciencia de ello y aprender a gestionar los recursos actuales de la mejor forma posible, es algo que no debiera ser olvidado ni infravalorado, porque, no lo olvidemos, existe cierto nivel de concordancia entre las causas presentes y los efectos futuros.

Llegado a este punto surge la pregunta, ¿entonces, cuáles son las mejores herramientas prácticas de las que disponemos para realizar dicha tarea?

Vamos a enumerar las que, desde el punto de vista del entrenamiento sofrodynámico, consideramos más importantes.

1.- CONSTRUIR UN MODELO POTENCIADOR.

Posiblemente, la primera de todas, sin restar importancia a las demás, debiera ser trabajar sobre nuestro propio modelo del mundo, es decir, sobre las creencias y comprensiones que tenemos acerca de aquello a lo que llamamos realidad. Porque ser capaz de transformar dicho modelo para que funcione de forma apropiada, es decir, hacer que sea potenciador en lugar de limitante, es una de los más importantes retos de nuestra vida y la base fundamental para el cambio y la mejora vital.

2.- CREAR DIRECCIONES VITALES DE DESARROLLO.

También es sumamente importante revisar nuestros propósitos, nuestras metas y nuestras direcciones vitales. Es necesario, pues, que éstas se encuentren orientadas hacia el desarrollo de nuestras potencialidades.

3.- BUSCAR LA CONGRUENCIA ENTRE LO QUE HACEMOS Y LO QUE DESEAMOS OBTENER.

Si quieres llegar a un lugar pero tus pasos te llevan en otra dirección es bastante posible que nunca alcances tu objetivo. Necesitamos crear congruencia entre lo que hacemos en el presente y lo que queremos obtener en el futuro. Es lo que en Sofrodynamia® conocemos como “practicar el alineamiento”.

4.- LIBERARSE DE LOS AUTOMATISMOS.

En muchos aspectos de nuestra vida funcionamos mediante hábitos repetitivos y ciertos automatismos, otra herramienta importante para crear un futuro mejor, será la de estar atentos a estos mecanismos para evitar las respuestas automáticas según la fórmula acción-reacción.

Porque las respuestas automáticas coartan nuestra libertad para decidir y sólo mediante la toma de consciencia en el presente, y cuando somos capaces de crear distancia con el acontecimiento, podemos ejercitar la capacidad de decidir nuestras respuestas libremente.

A esta tarea la llamamos “cambiar los hábitos limitantes” para establecer nuevos “hábitos más saludables”.

5.- AUMENTAR NUESTRO ARSENAL DE RECURSOS.

No debemos olvidar que el modo en el que habitualmente somos capaces de solventar ciertos retos de la vida diaria dependerá del nivel de recursos del que dispongamos para afrontar dicha tarea. Por tanto, aprender a desarrollar nuevas habilidades, así como incrementar las capacidades que ya tenemos, será otro factor de gran importancia para construir un mejor futuro.

6.- ATREVERSE A REALIZAR PEQUEÑOS CAMBIOS CUANDO NO ES POSIBLE HACER OTROS MAYORES.

Muchas personas se quedan bloqueadas porque perciben que no pueden llevar a cabo los cambios que les gustaría en su vida.

A ellos, no me canso de recordarles que un pequeño cambio mantenido a lo largo del tiempo es capaz de generar un beneficio mucho mayor que en el que un principio se pudiera pensar.

Así que, si no puedes llevar a cabo un gran cambio, tal vez puedas realizar uno pequeño.

Es posible que no podamos hacerlo todo, pero seguramente si que podremos hacer algo.

Por tanto, no renuncies a cambiar las pequeñas cosas que de verdad puedas modificar, y, sobre todo, no olvides tampoco que no debes renunciar a ser el responsable y el constructor de tu propio futuro.