Editorial de agosto de 2014

Editorial de agosto de 2014

editorial de agosto de 2014Comenzamos agosto, el mes que posiblemente sea el de mayor número de personas disfrutando de las vacaciones, aunque para otros constituya el final de las mismas. En este mes se produce el consabido trasiego entre los que se van de vacaciones y los que retornan al trabajo después de haberlas disfrutado.

Parece que en estas fechas todo va a otro ritmo, muchas empresas, excepto las del sector del turismo, cierran o se encuentran con la mitad de personal y, en muchas ocasiones, cualquier nuevo proyecto que nos planteamos es demorado hasta septiembre.

Suelen decir los periodistas que los meses de verano, por lo general, acostumbran ser parcos en noticias destacadas, pues todo se ralentiza por las vacaciones, y han de recurrir a buscar dichas noticias del modo que sea. El verano representa una especie de pausa informativa para los medios de comunicación habitual.

Sin embargo, este pasado mes de julio, la cosa no ha sido así. Diríamos que se ha comportado como una especie de excepción veraniega, ya que entre los aviones que se han estrellado o que han sido derribados, como el caso de Ucrania, los distintos avatares en la política española (siempre llenos de maletines y dineros en Suiza, la segunda patria de todo político que se precie), los problemas sanitarios en África debidos a la expansión epidémica del virus del Ébola o el sangrante conflicto entre israelíes y palestinos, se ha despedido un mes de julio especialmente prolífico, informativamente hablando.

Esperamos que el mes de agosto que ahora comenzamos, traiga la tan anhelada paz y el fin del sufrimiento de tantas víctimas inocentes en los conflictos que todavía acontecen en estos momentos.

Desconozco cuál es el mejor modo de conseguirla. Posiblemente no baste solo con las buenas intenciones. Y aunque los entresijos de la política internacional de alto nivel quedan muy lejos del ciudadano de a pie, resulta difícil permanecer ajenos e impasibles ante una tragedia humanitaria de tal magnitud, que desde hace décadas afecta a dicha zona, y cuya solución definitiva parece no vislumbrarse por ahora.

A nivel de nuestro reducido ámbito de acción, algunos pensamos que para colaborar a la paz mundial, además de manifestar nuestra opinión, nuestra denuncia o nuestra disconformidad con la situación actual, es necesario trabajar por la paz interior en cada uno de nosotros.

Por la paz en nuestra mente, por la paz en nuestras relaciones, en nuestro trabajo, en nuestro barrio… Como si pudiésemos generar una especie de onda sutil de amor y compasión que irradiase hacia el exterior para impregnar todas nuestras acciones y nuestros ambientes.

Así que, una posible propuesta para tener presente durante este mes de agosto que comienza ahora, podría ser, ¿cómo aprender a cultivar la paz en nosotros mismos y en nuestro medio?

Esta práctica se encuentra muy relacionada con la salud, entendiendo ésta como “el verdadero arte de vivir en armonía”.

Podríamos comenzar por construir la paz en nosotros atendiendo a la paz en nuestro cuerpo, en nuestras palabras y en nuestra mente.

Buscar el modo de cuidar y honrar a nuestro cuerpo, aportándole lo que le conviene y evitando hacer aquello que le perjudica.

Armonizar nuestra respiración como herramienta imprescindible para que se genere en nosotros un estado de calma y de claridad mental, que no sólo nos proporcionará bienestar, sino que contribuirá a pacificar los lugares en los que nos encontremos.

Propiciar pensamientos pacíficos dedicando tiempo a reflexiones y lecturas que resulten inspiradoras.

Procurar alejar las emociones perturbadoras y “dar vacaciones” a nuestros miedos, odios y rencores.

¿Por qué no saldar definitivamente la deuda emocional que mantenemos con nosotros mismos (con nuestro pasado) y con los demás?

Poner atención para que nuestro lenguaje sea un “lenguaje de paz”, alejando las palabras ofensivas o hirientes y propiciando un modo de expresión acogedor y curativo. Sabemos que las palabras tiene el poder de herir o de sanar, ¿por qué no cultivar un lenguaje sanador?

Todo lo anterior podría traducirse en una actitud y unos actos muchos más acogedores y pacíficos, con la inevitable repercusión que tendría esto en el ámbito de nuestro pequeño microcosmos.

Como dice Lama Gangchen “paz con todos, todos con paz”.

El periodo vacacional ofrece  la potencialidad de servirnos como una especie de pausa recuperativa. Dicha pausa puede ser utilizada para volver, luego, a nuestros trabajos muchos más saludables que cuando nos fuimos, y para hacer, también, que nuestra vida se muestre como una inspiradora metáfora actuacional de aquella paz que tanto decimos anhelar.

¡Ojalá que este mes de agosto resulte próspero y pacífico para todos!

¡Feliz agosto!

Ser Respiración

Ser Respiración

ser respiraciónUna de las herramientas más importantes del entrenamiento sofrodynámico es, sin duda, la respiración.

Con frecuencia, suelo decir a los alumnos que, si sólo pudiera explicar una sola cosa de todas las que comentamos durante un taller de Sofrodynamia®, necesariamente elegiría la respiración.

Y esto es así porque a partir de ella podemos construir todo lo demás, pero sin una respiración armónica y fluida difícilmente avanzaremos en lo que se refiere a la salud y al desarrollo humano.

Dentro del entrenamiento sofrodynámico, la práctica de la respiración consciente posee, pues, una especial relevancia, y se distinguen cuatro niveles diferentes en su aprendizaje.

El primero de ellos se refiere a la toma de consciencia y a la identificación del Patrón Respiratorio Personal, con la posterior eliminación de los bloqueos detectados.

El segundo, está dedicado a expandir la respiración a todo el cuerpo para sentir que, si bien ventilamos con los pulmones, la verdadera respiración es un fenómeno global.

En el tercer nivel el alumno será capaz de proyectar su respiración hacia cualquier parte del cuerpo y focalizarla en esa zona. Aquí existe ya un mayor control de la técnica respiratoria.

Y, finalmente, llegamos al último nivel, pasamos de respirar como fenómeno psicofisiológico a “Ser Respiración”, lo cual inaugura un aspecto espiritual de la misma. De esto último me gustaría comentar algunas cosas.

Conseguimos acceder a este punto cuando somos capaces de gestionar la respiración con un cierto nivel de fluidez. A partir de estos momentos es posible trascender dicha técnica para que aparezca el “arte de respirar”. Es algo así como olvidar lo aprendido para, simplemente, dejarnos respirar.

Suelo decirle a los alumnos “déjate respirar, porque tu respiración sabe qué hacer”, y “trata de respirar como si todo tú fueses respiración, como si la respiración te respirase, como si todo el universo respirase en ti”.

Muchos se preguntan, ¿qué es eso de dejarse respirar?

Dejarse respirar significa ser permeables a la respiración y no ofrecer obstáculos. Es dejarse inundar por la fuerza y el ritmo vital de la respiración como algo que unifica  las distintas esferas del ser.

Es algo así como armonizarse con el universo, accediendo a comprensiones más trascendentes, las cuales, muchas veces, tenemos dificultad en explicarlas o en trasmitirlas con palabras comunes, porque “Ser Respiración” es una experiencia radicalmente profunda y no una mera conceptualización.

Ser respiración es algo que aparece de forma espontánea cuando hemos dedicado un tiempo suficiente a practicar la respiración conscientemente, por tanto, es un tipo de “experiencia emergente”, es decir, aquellas que aparecen sin que podamos saber cuándo. Nuestra tarea al respecto consiste en estar preparados para que lo que haya de suceder, suceda. Me recuerda a lo que se decía en un cuento de Tony de Mello, “no podemos hacer nada para que amanezca, pero si podemos tratar de que nos pille despiertos”.

Llegar a “Ser Respiración” constituye, pues, uno de los mejores regalos que podríamos hacernos a nosotros mismos y a quienes nos rodean, porque es la clave para facilitar el encuentro más profundo con nosotros mismos y con los demás.

La corporalidad como campo de experiencia

La corporalidad como campo de experiencia

corporalidad como campo de experienciaEn cualquier sistema de crecimiento personal y de desarrollo humano, hemos de considerar con especial atención el modo en el que nuestro cuerpo participa de dicho proceso, porque no es posible avanzar armónicamente si la mente y el cuerpo se encuentran desconectados.

Experimentamos nuestros pensamientos y emociones a través del cuerpo. Se puede decir que, gracias a nuestra corporalidad, no sólo hacemos cosas, sino que, además, pensamos y sentimos el mundo, porque cualquier acción que realicemos en el mundo es ejecutada a través del cuerpo.

Podemos afirmar, pues, que nuestro cuerpo forma parte del “Campo de Experiencia”, es decir,  del modo peculiar en el que cada uno de nosotros experimenta la vida.

Por tanto, para poder disfrutar de una vida armónica, gratificante y gozosa, necesitaremos un cierto tipo de condiciones corporales.

En el modelo sofrodynámico disponemos del Entrenamiento Gyalpo para tratar de lograr dichas condiciones.

Este entrenamiento ha surgido y está diseñado con la intención de que sea beneficioso para cualquier persona y, especialmente, para quienes más lo necesitan, aquellos seres estresados y llenos de obligaciones laborales y personales que forman parte de nuestro medio cotidiano.

De qué herramientas disponemos, pues, para aprender a vivenciar nuestra corporalidad como un “Campo de Experiencia”. Pues las más importantes son las siguientes:

1.- Presencia: Es hacer posible que la conciencia habite plenamente el cuerpo y que el cuerpo se haga presente a la consciencia.

2.- Postura Justa: Decimos que la Postura es Justa cuando establecemos nuestra verticalidad atendiendo a los ejes apropiados y evitamos cualquier exceso de tensión innecesaria, eliminando bloqueos energéticos y  emocionales.

3.- El cuerpo como Mandala: Podemos experimentarlo cuando tomamos conciencia de  que nuestro cuerpo es una representación simbólica del universo y, a través de dicha toma de consciencia, atendemos a la corporalidad para establecer la conexión entre el microcosmos y el macrocosmos.

4.- Consciencia de la respiración: Es uno de los elementos esenciales ya que a través de ella, armonizamos el cuerpo y serenamos la mente.

5.- Identificar las emociones en nuestro cuerpo: Poco a poco, en la medida que el alumno avanza en su entrenamiento, por medio de la observación atenta, la agitación dará paso a la calma y podrá comenzar a percibir la verdadera relación entre las emociones y corporalidad, tomando como base un cuerpo en distensión.

5.- Consciencia de la energía: Gracias a diferentes ejercicios es posible percibir los distintos centros energéticos, los canales y las manifestaciones del flujo de la energía que por ellos discurre.

Entrenar y experimentar todo lo anterior, nos permite transformar un cuerpo pasivo, doliente o mudo en un cuerpo vivo, sentido y experimentado con alegría, y que además participa activamente en el fascinante camino del desarrollo de nuestro potencial.

Mejorar  nuestro modelo

Mejorar nuestro modelo

mejorar el modeloLos modelos mentales son estructuras psicológicas que tienen una función especialmente importante en nuestra vida, ya que nos permiten organizar la información, procesarla y elaborar respuestas apropiadas.

El problema de los modelos es que la gente suele confundirlos con la realidad, cuando son sólo una manera de acceder a ella o de interpretarla.

Los modelos no son verdaderos ni falsos, simplemente hay algunos que funcionan y otros que no.

Decimos, pues, que un modelo es un marco referencial interno a través del cual damos sentido a los acontecimientos, generamos respuestas y establecemos predicciones.

Poseen tres finalidades primordiales:

  1. Dar sentido, dar significación, y gracias a ello podemos entender el mundo.
  2. Responder, creando respuestas apropiadas a los estímulos que recibimos. Todas las respuestas que demos estarán filtradas por nuestro modelo.
  3. Predecir. Nos permite establecer predicciones acerca de lo que puede suceder o no, a nuestro alrededor.

Eso quiere decir que nuestros modelos influirán de forma decisiva en la forma en la que percibimos e interpretamos la realidad, así como en las acciones que llevamos a cabo como consecuencia de dicha interpretación.

Por tanto, disponer de un buen modelo es algo fundamental. Es como poseer un buen mapa para atravesar un territorio. Un buen mapa incrementa las posibilidades de que  nuestro viaje sea más seguro y exitoso, pero si el mapa es erróneo tenemos muchas posibilidades de perdernos y no alcanzar nuestra meta.

Desde el punto de vista de la salud, se puede decir que hay modelos que ayudan a sanar y modelos que generan o mantienen la enfermedad.

Es difícil establecer un proceso desarrollativo desde un modelo limitante. Por tanto, para mejorar en salud y para establecer un proceso de desarrollo humano, tendremos que hacer que nuestro modelo sea operativo.

Desde el punto de vista sofrodynámico, sea como sea nuestro modelo, siempre nos planteamos mejorarlo. ¿Cómo hacer esto?

Mejorar está relacionado con cambio y también con aprendizaje, pero hemos de tener en cuenta que mejorar significa realizar algo diferente de lo que ahora hacemos, y eso implica un cambio.

Es importante cambiar lo que no funciona, pero también necesitamos optimizar lo que ya hacemos bien para tratar de hacerlo mejor.

Para cambiar nuestro modelo, lo primero que hemos de hacer es tratar de descubrir las características propias de nuestro modelo, y eso podemos hacerlo mediante dos procedimientos:

  1. Método Introspectivo: Dirigir nuestra atención hacia el interior, mirar hacia dentro.
  2. Método Observacional: Observación atenta del día a día.

Una vez realizado lo anterior, podemos utilizar diferentes herramientas para mejorar nuestro modelo.

Existen 3 herramientas básicas para ello:

  1. Cuestionar el modelo vigente
  2. Atender a los feed-backs que recibimos para realizar los ajustes oportunos
  3. Perder el miedo a ensayar cosas nuevas, aprendiendo de los aciertos y de los errores.
Cinco posturas ante el sufrimiento

Cinco posturas ante el sufrimiento

seres humanos y sufrimientoTratar de clasificar a las personas en función de sus características físicas, psicológicas o reaccionales, se ha venido utilizando a lo largo del tiempo por diversos autores con la intención de comprender, o explicar mejor, algunos aspectos de los seres humanos y también para buscar posibles soluciones eficaces, en función de las características de cada tipo.

Como la mayoría de las cosas, esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes, ya que todo intento de clasificación respecto a una realidad tan compleja como el ser humano, resulta bastante complicado de llevar a cabo de una forma  que resulte completa, precisa y clara.

A pesar de las limitaciones que puedan aparecer en todo intento clasificatorio, existe una que suelo utilizar en algunos grupos de Sofrodynamia®, porque me resulta especialmente útil, sobre todo en lo que se refiere a la toma de consciencia de nuestra situación actual.

El planteamiento es el siguiente, vamos a tratar de establecer diferentes grupos de personas en función de su actitud ante el sufrimiento y las posibles soluciones relacionadas con el proceso de desarrollo.

Desde este punto de vista, diferenciamos varios tipos distintos y, en función de en qué grupo te encuadras, tu manera de estar en el mundo será también distinta.

 

LOS CINCO TIPOS DE SERES EN FUNCIÓN DEL SUFRIMIENTO:

  1. Las personas que pueden seguir sufriendo porque todavía son capaces de aguantar más, es decir, en el momento actual no están suficientemente hartos de sufrir. Obviamente, no hacen nada para salir de donde se encuentran. Su estrategia común suele ser la excusa.
  2. Las personas que no quieren sufrir más pero que no están dispuestas a cambiar. Ellos pretenden que cambien los demás. Son prolíficos en las quejas y reproches, y su planteamiento es que ellos sufren porque otros le hacen sufrir, por tanto, son los otros los que han de cambiar.
  3. Las personas que quieren cambiar pero no quieren asumir el coste del proceso, ni tampoco realizar el esfuerzo que ello conlleva. Se encuentran atrapados por las inercias o los automatismos. En ocasiones carecen del valor necesario para afrontar nuevos retos. Suelen ser partidarios del “más vale lo malo conocido…”
  4. Los que pueden asumir el coste pero ahora no tienen tiempo para hacerlo. Están muy liados con sus cosas, ya comenzarán otro día. Estas personas buscan sólo un alivio inmediato para seguir funcionando en el torbellino de sus actividades diarias, pensando, ilusamente, que un día lejano tendrán tiempo para mejorar.
  5. Los que no quieren sufrir más y además quieren cambiar, también son capaces de asumir el coste de dicho proceso y comprenden que han de comenzar ya. Estos son los auténticos buscadores, aquellos que han renunciado radicalmente a sufrir. Aquellos que se ponen en marcha para transformar su vida y que, además, son capaces de mejorar el ambiente que les rodea. Son ellos los que, más temprano que tarde, obtendrán el fruto a su esfuerzo.

¿En qué grupo te encuadras? Piénsalo bien antes de responder.

Ventajas del licopeno para la salud

Ventajas del licopeno para la salud

El licopeno es un carotenoide presente en el suero humano y en la piel, así como en otros órganos tales como el hígado, pulmones, suprarrenales y colon. Las fuentes naturales que contienen licopeno en mayor cantidad son las frutas y vegetales rojas, sobre todo el tomate, al que confiere su coloración roja, y productos derivados del tomate, y también podemos encontrarlo en el pomelo rojo, el pimiento rojo y la sandía. Sigue leyendo

Desarrollar el potencial, un camino a la curación

Desarrollar el potencial, un camino a la curación

descubrir nuestro potencial como parte de la curaciónMe encanta volver a escuchar de vez en cuando un texto de Facundo Cabral que se titula ”Usted no está deprimido, está distraído”. El autor expone una visión especialmente positiva de lo que somos los seres humanos y de toda la belleza que nos rodea, y de como la depresión es un estado que aparece porque nos distraemos de toda esa verdadera realidad y nos enfocamos en otros asuntos. Suelo aconsejar a muchas personas que lo escuchen. El video es posible hallarlo en internet.

Y me gusta recordar dicho texto para que no se me olvide lo que en él se dice, sobre todo cuando me encuentro inmerso en la vorágine de cada día, en esos momentos en los que corremos el riesgo de desconectarnos de nuestro interior y en los que perdemos de vista algo especialmente importante, saber quienes somos realmente. Sigue leyendo

El tratamiento con oligoelementos

El tratamiento con oligoelementos

oligoterapiaHace muchos años que vengo utilizando en mi práctica diaria la Oligoterapia Catalítica como una herramienta más para el tratamiento de diversas enfermedades. Dicha terapia se realiza mediante la administración de diferentes oligoelementos, normalmente por vía sublingual, aunque más raramente puedan utilizarse por vía tópica. Unas veces se administran de forma única y otras veces formando parte de una prescripción más amplia combinada con fitoterapia, homeopatía, etc.

En más de  treinta años de ejercicio, y miles de pacientes tratados con ella, jamás encontré un efecto indeseable o adverso, por lo que puedo confirmar por propia experiencia lo que ya se sabía desde hace tiempo, que cuando son administrados a la dosis correcta y de forma adecuada, son bastante seguros.

Debido a que se utilizan a muy bajas concentraciones y carecen de efectos secundarios, pueden ser usados para el tratamiento de enfermedades en niños pequeños y en mujeres embarazadas.

Pero, ¿qué es un oligoelemento?

Se conoce como oligoelementos a aquellos elementos químicos que entran a formar parte de la materia viva en proporciones muy pequeñas, pero que son imprescindibles para el correcto funcionamiento del organismo. Desde el punto de vista cuantitativo, se considera que un oligoelemento es toda aquella substancia que encontramos formando parte del cuerpo humano en una proporción inferior al 0.01% de su peso. En el mundo sajón se les llama también Elementos Traza.

A pesar de que se encuentran en pequeñas  proporciones en el tejido vivo, su papel es fundamental para el mantenimiento de ciertas funciones biológicas, ya que suelen actuar como cofactores enzimáticos de las reacciones bioquímicas que se producen en él.

El término catálisis, hace referencia a la propiedad de ciertas substancias cuya sola presencia permite que las reacciones enzimáticas del organismo se realicen de forma más apropiada. No se necesitan grandes dosis de dichos productos ya que no se consumen durante el proceso.

Con la Oligotarepia Catalítica, es posible tratar un gran número de enfermedades, desde procesos inflamatorios, otorrinolaringológicos, cutáneos, endocrinos, mentales, etc.

Para ello se utilizan frecuentemente oligoelementos tales como el Manganeso, Cobalto, Cobre, Azufre,  Selenio, Bismuto, etc. También se pueden usar combinaciones de más de uno, como por ejemplo el Manganeso-Cobre o el Manganeso- Cobalto, etc.

Desde el punto de vista de este sistema terapéutico, se distinguen en el ser humano cuatro Terrenos Constitucionales o Diatésicos, los cuales cuatro fueron descritos a principio del siglo XX por el Doctor Jacques Menetrier, relacionándolos con los llamados Oligoelementos Constitucionales o Diatésicos, para distinguirlo de los demás.

Hoy día se admite un quinto terreno, aunque sobre esto existe la controversia de si es un terreno constitucional o simplemente representa un síndrome de desadaptación.

Los diferentes terrenos (Constitucionales + desapdaptación) son:

Diatesis- I: Hiperrreactiva- alérgica-reumática. Le corresponde el Manganeso.

Diatesis-II- Hiporreactiva o  hiposténica, a la que corresponde el Manganeso-Cobre

Diatesis-III: Distónica, a la que corresponde el Manganeso-Cobalto

Diatesis- IV: Anérgica, a la que corresponde Cobre- Oro-Plata

Diatesis- V: Desadaptativa, que se relaciona con el Zinc-Cobre o con la combinación Zinc-Niquel-Cobalto.

Cinco somníferos existenciales

Cinco somníferos existenciales

cinco somníferos existencialesCuentan que, hace ya muchos años, un monje japonés vino a occidente de visita.

Al volver a su monasterio, sus compañeros preguntaron intrigados -¿cómo son los occidentales?-  a lo que él respondió, -gente extraña-.

-De noche toman pastillas para dormir porque tienen insomnio, mientras que durante el día viven dormidos- aclaró finalmente.

Y es cierto que por la noche, muchas personas tienen dificultad para dormir y toman medicamentos para tratar este problema.

Muchos creemos que el uso de somníferos de forma tan generalizada en nuestra sociedad, es un signo inequívoco de que hay algo que no va bien.

Pero, como decía sabiamente el monje, ¿será cierto que de día vivimos dormidos?

Tenemos bastante bien identificados los somníferos que tomamos para dormirnos por la noche. Unas veces son psicofármacos, otras veces melatonina, productos naturales, medicamentos homeopáticos, etc.

Pero ¿cuáles son los somníferos que nos mantiene dormidos durante muestra “aparentemente” vida de vigilia?

Posiblemente sean mucho más potentes que los medicamentos que se venden en la farmacia, y sobre todo mucho más sutiles en su modo de acción, ya que lo normal es que ni siquiera nos demos cuenta de que nos encontramos bajo sus efectos.

Podríamos decir que estos somníferos son todas aquellas cosas que nos hacen permanecer en un estado de confusión e ignorancia durante nuestra vida cotidiana, haciéndonos pensar que estamos despiertos, cuando en realidad no es así.

A estos los llamo los “Somníferos existenciales”. No son medicamentos, y, según mi entender, los más importante son los siguientes:

 

1.-  LAS CREENCIAS LIMITANTES: Todas aquellas creencias que nos mantienen atrapados en un modelo limitante del mundo. Bajo su efecto narcótico, tenemos la tendencia a creer en las apariencias más que en las esencias que se ocultan tras el velo de la ignorancia.

Son, por tanto, todas aquellas estructuras psicológicas que, en lugar de potenciar nuestro desarrollo, generan  una  dosis extra de sufrimiento inútil.

2.-  LAS RELACIONES INMADURAS: Aquellas relaciones que establecemos con otros seres y que nos impiden desarrollar todo nuestro potencial. Con mucha frecuencia son relaciones de dependencia.

También nos sumergen en el estado de somnolencia cuando orientamos nuestra vida en función de las necesidades de otros, dando respuesta a los proyectos de otras personas y no a los nuestros.

3.- LOS MIEDOS: Los diferentes tipos de miedos e inseguridades, tanto cuando son conocidos como cuando no lo son.

Tal vez, el peor de todos sea el miedo a la muerte, del cual se derivan toda una gran cantidad de conductas patológicas y de emociones perturbadoras.

4.- LAS INERCIAS: Es aquella especie de fuerza de la costumbre que nos mantienen ligados a la repetición de conductas adormecedoras, simplemente porque sí.

Esta es una energía que tiende a autoperpetuarse, y de las que nos cuesta mucho trabajo liberarnos.

5.- LOS AUTOMATISMOS: Los automatismos nos impiden elegir y nos introducen en un modelo de acción-reacción, de tal manera que vamos respondiendo a los estímulos sin intervención de la consciencia discriminativa. Eso hace que se anule la posibilidad de responder de un modo libre y diferente.

 

Las Sales de Schüssler

Las Sales de Schüssler

sales de schusslerA finales del siglo XIX, el Dr. Doctor Wilhelm Heinrich Schüssler, médico homeópata alemán,  realizó una serie de estudios y trabajos experimentales acerca de la importancia de ciertas substancias en el organismo a las que denominó Sales Bioquímicas.

Según pudo constatar el Dr. Schüssler, dichas sales, administradas a pequeñas dosis, ayudaban a mantener el buen estado de salud así como a mantener en orden importantes funciones vitales. La falta de algunos de estos principios, las sales bioquímicas, generaría un estado de deficiencia y de enfermedad.

El Dr. Schüssler llegó a la conclusión de la necesidad de ingerir este tipo de sales para mantener el bienestar  y un estado saludable, ya que, además de ser útiles para suplir ciertas deficiencias orgánicas, también servían para tratar determinadas enfermedades, debido a que no sólo proporcionaba al organismo las sales que necesitaba sino que ayudaban a la correcta distribución de las mismas en los lugares apropiados.

Estas substancias estudiadas por el Dr. Schüssler, se conocen hoy día como “Sales de Schüssler”,  y se utilizan ampliamente en el mundo entero por ser unos medicamentos eficaces y seguros.

Normalmente se suelen administrar en forma de polvos o comprimidos a la 6 DH (Decimal Hannemaniana).

Existen 12 sales de Schüssler, que  son:

Calcarea Fluorica.

Calcarea Phosforica.

Calcarea Sulphurica.

­Ferrum phosforicum.

Kali Muriáticum.

Kali proshoricum.

Kali Sulphuricum.

Magnesia Phosforica.

Natrum Muriaticum.

Natrum Phosforicum.

Natrum Sulphuricum.

Silícea.

La mayoría de los laboratorios incluyen, además, la sal número trece, con la mezcla de las doce sales bioquímicas anteriores.